El Libredón

Libredón es el nombre con el que se conocía al bosque en el que, según la tradición, el cuerpo del Apóstol Santiago fue sepultado. El Códice Calixtino relata que los discípulos de Santiago, Teodoro y Atanasio, trasladaron en un carro tirado por bueyes el cuerpo del Apóstol desde Padrón al bosque de Libredón, en el cual lo enterraron.

El lugar fue olvidado hasta que, en el siglo X, un ermitaño que habitaba el bosque vio algunas luces que iluminaban el lugar, imaginando la razón, porque conocía la leyenda, advirtió al obispo de Iria Flavia. Este encontró una pequeña capilla con un altar y una cripta en la que había tres tumbas, la de Santiago y las de sus dos discípulos. Rápidamente informó al rey de Asturias, Alfonso II el Casto, que viajó desde Oviedo, por el que actualmente se denomina Camino Primitivo, para verificar que los huesos correspondían a los del Apóstol. De Oviedo también llegaron doce monjes benedictinos que construyeron la primera basílica en el bosque de Libredón, alrededor de de la cual nació Santiago de Compostela.

En 1881, Alfredo Brañas funda en Santiago el diario El Libredón. Lo dirigió primero Antonio Quintela hasta su muerte en abril de 1885 y posteriormente, hasta enero de 1887, el propio Brañas. Durante el tiempo en el que Brañas fue su director, el periódico se suma a posiciones carlistas, contando entre sus colaboradores importantes figuras del regionalismo gallego como Juan Barcia Caballero, Salvador Cabeza de León o Antonio López Ferreiro.

Su último director fue Hermenegildo Calvelo que lo transformó en El Pensamiento Gallego.